viernes, 14 de noviembre de 2014

COMUNICACIÓN Y TRADICIÓN ORAL

Las tradiciones y expresiones orales son transmisoras de conocimientos, valores culturales y sociales, y una memoria colectiva. Son fundamentales para mantener vivas las culturas.



                    
Fantasea vas a  explorar Plutón y te enteras que muchos siglos antes, hubo allí una importante civilización de serefilios: los exploradores imaginarios han hallado vestigios de grandes construcciones, que parecen demostrar grandes destrezas en arquitectura y planificación urbana, pero el hallazgo más importante ha sido encontrar con vida a un pequeño grupo de habitantes lunares de más de 1000 años de edad. Imagina que eres un historiador y que te encargaron la misión de ir a la luna para escribir un libro sobre su historia. ¿Por dónde empezarías?

Tal vez lo primero que buscarías sería aprender la lengua de los serefilios, porque de lo contrario, no tendrás la posibilidad de obtener toda la información que ellos te podrían dar. Además de eso, probablemente buscarías dar tus primeras impresiones sobre ese mundo que recién conoces, para lo cual seguro usarás descripciones de objetos conocidos para ti y tus lectores terrícolas.

Así de misterioso era el mundo prehispánico para los cronistas españoles que llegaron primero, y todavía más cuando se dieron cuenta de que las personas en este lado del globo no contaban con escritura. Por eso, muchas veces sus descripciones estuvieron llenas de conceptos europeos que trataron de "acomodar" a la nueva realidad que conocían. En Historia, esto se llama "impronta cultural" y los ejemplos abundan.

Los españoles hablaron de "reyes" para referirse a los Incas, de "peones" para aludir a los hatunruna y de "vírgenes del sol" a las acllas; incluyeron su noción de lo hereditario de los cargos, imaginando que cuando moría uno, lo sucedía su hijo; consideraron herejía a la religión que encontraron, básicamente porque no se rendía culto a un único dios; el complejo sistema de reciprocidad y redistribución fue entendido como el "tributo" al Inca. Y así podríamos seguir con infinidad de ejemplos.

Lo cierto es que los primeros cronistas que llegaron a América buscaron desde el inicio conocer el quechua o "runasimi", que a la sazón era la lengua que hablaba la mayor parte de personas en el extenso territorio del Tawantinsuyo. Esto, en su afán por entender mejor lo que sucedía a su alrededor, pero también porque se percataron de que la única manera en que la población conquistada transmitía su historia era a través de narraciones orales, como mitos y leyendas.

Luego de varios siglos y aún con la introducción de la escritura por parte de los españoles, en nuestro país sigue siendo sumamente importante la historia oral. No solo porque desde esos tiempos las personas continuaron transmitiendo así su historia, sino también porque los historiadores actuales han encontrado una gran riqueza en los relatos orales, siendo que muchas veces se constituyen en fuentes académicas tan o más valiosas que las crónicas u otros documentos escritos.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

ENLACE PARA REPASAR EL REALISMO EN EUROPA
http://realismoeuropeo.blogspot.com/2007/02/autores-y-obras-principales.html