viernes, 12 de diciembre de 2014

LITERATURA CONTEMPORÁNEA

LITERATURA CONTEMPORANEA

Contexto histórico

La sociedad durante este periodo se encontraba viviendo todas las consecuencias políticas, étnicas y sociales que había dejado la segunda guerra mundial. Y a su vez se encontraban en amenaza de una posible nueva guerra que enfrentaría los dos bloques de poder político y económico mundial, ya que el mundo se dividió en dos polos de tensión, y esta división tan marcada dio origen a la titulada Guerra Fría.
Luego del fin de esta guerra se impulsa un nuevo orden social y económico, titulado con el nombre de Globalización, el cual se caracteriza por tener un papel determinante en los negocios entre países, y en el aumento de las nuevas tecnologías.

Contexto literario

Durante esta época la literatura no debe estar comprometida ideológicamente sino, que este debe ser un espacio entre posiciones opuestas. Por lo cual el escritor tiene que replantearse su función y su relatación del mundo, y debe considerar darle un significado y un sentido a su actividad literaria.
Y a su vez el hombre contemporáneo le corresponde la tarea de ser consciente de su herencia cultural, para asi poder contribuir al enriquecimiento y desarrollo de su propia cultura.

Géneros literarios

La poesía
Se manifiesta claramente la herencia de las vanguardias, en actividades como: la desaparición de la métrica tradicional, el rechazo del concepto de rima en su sustitución por en concepto de ritmo interior. Y el poeta contemporáneo le presta atención a la grafica, por lo cual el sentido de la vista adquiere importancia.
La prosa
La literatura contemporánea acude a diversos recursos expresivos con el fin de reflejar la condición de aislamiento y anonimato del hombre moderno, por lo cual en la prosa cobro mucho protagonismo el concentrarse en su propia realidad.
El teatro
En el teatro contemporáneo pierden el protagonismo el espacio, el tiempo e incluso el argumento. Para privilegiar el montaje de la obra en si. Y en el teatro el hombre moderno buscaba reflejar la angustia y la desesperación del hombre, y en ella se destacan dos formas: el teatro de la crueldad, que busca que el espectador sea consiente de la violencia que domina las fuerzas naturales y su propio interior. Y el teatro total, en el cual cobra protagonismo la puesta en escena con recursos inusitados.

Autores


William Faulkner

Nació en 1897 y murió en 1962, fue un narrador y poeta estadounidense. Y en sus novelas recrea un ambiente opresivo y apasionado de una clase dominante que decae y una nueva clase comercial que asciende, como lo refleja claramente en una de sus obras titulada El ruido y la furia y mientras agonizo.
John Tolkien
Nació en 1892 y murió en 1973, fue un escritor, poeta, filólogo y profesor universitario británico, conocido principalmente por ser el autor de las novelas clásicas El hobbit y El Señor de los Anillos. Y sus obras son fruto de la prodijiosa labor de creación de un mundo fantástico, perfectamente verosímil. Ya que se cuido de crear su lengua, mitología, cultura, geografía y habitantes.
Italo Calvino
Nació en 1923 y murió en 1985, y ha sido uno de los escritores italianos más importantes del siglo XX, el cual tras sus inicios como escritor de la resistencia antifascista, fundió en su obra lo fantástico, lo satírico y lo filosófico. Su obra mas conocida fue Las ciudades invisibles, el cual tiene un carácter idealista y fantástico.

Jose Saramago
Nació en Portugal en 1922 y murió el 18 de junio de 2010, fue un escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués. Su obra más conocida fue El año de la muerte de Ricardo Reis, la cual se a convertido en una novela de culto, ya que ha despertado un entusiasmo inusitado entre los lectores.

Camilo José Cela (1916-2002)

Camilo José Cela nació en Padrón, La Coruña, en 1916 y murió en Madrid, en 2002. Realizó estudios de Medicina y Derecho, que no llegó a terminar. Participó en la Guerra Civil en el bando nacional y trabajó algún tiempo como funcionario. En 1957 ingresó en la Real Academia y en 1989 le fue concedido el premio Nobel.

Su primera novela, La familia de Pascual Duarte (1942), supone una novedad en el panorama literario de los años cuarenta. El argumento truculento, la violencia gratuita y la ambientación en un atrasado mundo rural suscitaron gran polémica en torno a ella. La visión del mundo subyacente no está muy lejos del existencialismo francés o del neorrealismo italiano de la época.
A ésta siguieron Pabellón de reposo (1943), Nuevas andanzas de Lazarillo de Tormes (1944) y Viaje a la Alcarria (1948).
La obra más importante de Cela, La colmena (1951), inaugura el realismo social de los años cincuenta. Cada uno de sus seis capítulos consta de una serie de secuencias breves, que desarrollan episodios que están mezclados con otros que ocurren simultáneamente. Esta fragmentación en anécdotas que conforman un conjunto de vidas cruzadas, como las abejas de una colmena, trata de reflejar objetivamente la realidad social de la posguerra. El tratamiento de los personajes, sin esperanzas, muestra un pesimismo existencial constante en Cela.

Miguel Delibes (1920-)

Miguel Delibes nació en Valladolid en1920. Fue catedrático de Derecho Mercantil y desde 1974 es miembro de la Real Academia. De costumbres sencillas y gran aficionado a la caza, ha mostrado siempre su preocupación por la defensa de la naturaleza y ha criticado la sociedad deshumanizada y consumista.
Miguel Delibes se dio a conocer con La sombra del ciprés es alargada (premio Nadal 1947), a la que siguieron El camino (1950), La hoja roja (1959) y Las ratas (1962).
Cinco horas con Mario (1966), su obra maestra, consiste en el monólogo interior de Carmen, una mujer de clase media que está velando el cadáver de su esposo. El contraste entre Mario, un profesor solidario y progresista, y Carmen, de mentalidad cerrada y convencional, refleja el de la España tradicional y el de la progresista.
Con Parábola del náufrago (1969), Delibes se introdujo en el experimentalismo formal, pero retomó sus temas y su estilo en las novelas siguientes. Otras novelas importantes son Las guerras de nuestros antepasados (1975), El disputado voto del señor Cayo (1977) y Los Santos inocentes (1981).

Rafael Sánchez Ferlosio (1927-)

Es autor de El Jarama, la mejor plasmación de la estética objetivista. El autor desaparece, asumiendo el punto de vista de una cámara que se limita a filmar todo lo que tiene delante. Por ello, el peso fundamental de la obra descansa en los diálogos.

Juan Goytisolo (1931-)

Su primera etapa (Juegos de manos, Duelo en el Paraíso) tiene un fuerte sentido subjetivo que presenta la infancia como un paraíso perdido. En su segunda etapa (1956-1962) se percibe el compromiso político y la denuncia social. En la tercera etapa (a partir de 1966) abandona el realismo social para reivindicar las culturas y las minorías sofocadas, en especial la musulmana (Señas de identidad, 1966; Reivindicación del conde don Julián, 1970; Makbara, 1980).

Ignacio Aldecoa (1925-1969).

Sus novelas El fulgor y la sangre (1954) y Con el viento solano (1956) están basadas en un crimen rural. Aldecoa narra desde un distanciamiento objetivista, tras el que late una cálida solidaridad con los humildes. Son muy valiosos sus cuentos.

Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925- Madrid, 2000)

Obtuvo el premio Nadal con Entre visillos (1957), crítica visión de las chicas de una ciudad de provincias, obsesionadas con casarse. Retahílas (1974) es una de sus mejores obras.

Carmen Laforet (1921-)

Carmen Laforet (1921), una desconocida escritora barcelonesa, ganó el premio Nadal en 1945 con Nada. La novela está emparentada con el existencialismo europeo y narra en primera persona las vivencias de Andrea, que llega a la ciudad para estudiar en la Universidad y se encuentra con el sórdido ambiente de sus familiares. Frente al estilo retórico y clasicista de la época, Nada está escrita con una prosa fresca, directa, espontánea.
Otros autores importantes de esta época son Armando López Salinas (Madrid, 1925), Jesús Fernández Santos (Madrid, 1926- id, 1988), Ana María Matute (Barcelona, 1926), José Manuel Caballero Bonald (Jerez de la Frontera, 1926), Juan García Hortelano (1928-1994), Alfonso Grosso (Sevilla, 1928- Madrid, 1995) y Jesús López Pacheco (Madrid, 1930- Toronto, 1997).



viernes, 14 de noviembre de 2014

COMUNICACIÓN Y TRADICIÓN ORAL

Las tradiciones y expresiones orales son transmisoras de conocimientos, valores culturales y sociales, y una memoria colectiva. Son fundamentales para mantener vivas las culturas.



                    
Fantasea vas a  explorar Plutón y te enteras que muchos siglos antes, hubo allí una importante civilización de serefilios: los exploradores imaginarios han hallado vestigios de grandes construcciones, que parecen demostrar grandes destrezas en arquitectura y planificación urbana, pero el hallazgo más importante ha sido encontrar con vida a un pequeño grupo de habitantes lunares de más de 1000 años de edad. Imagina que eres un historiador y que te encargaron la misión de ir a la luna para escribir un libro sobre su historia. ¿Por dónde empezarías?

Tal vez lo primero que buscarías sería aprender la lengua de los serefilios, porque de lo contrario, no tendrás la posibilidad de obtener toda la información que ellos te podrían dar. Además de eso, probablemente buscarías dar tus primeras impresiones sobre ese mundo que recién conoces, para lo cual seguro usarás descripciones de objetos conocidos para ti y tus lectores terrícolas.

Así de misterioso era el mundo prehispánico para los cronistas españoles que llegaron primero, y todavía más cuando se dieron cuenta de que las personas en este lado del globo no contaban con escritura. Por eso, muchas veces sus descripciones estuvieron llenas de conceptos europeos que trataron de "acomodar" a la nueva realidad que conocían. En Historia, esto se llama "impronta cultural" y los ejemplos abundan.

Los españoles hablaron de "reyes" para referirse a los Incas, de "peones" para aludir a los hatunruna y de "vírgenes del sol" a las acllas; incluyeron su noción de lo hereditario de los cargos, imaginando que cuando moría uno, lo sucedía su hijo; consideraron herejía a la religión que encontraron, básicamente porque no se rendía culto a un único dios; el complejo sistema de reciprocidad y redistribución fue entendido como el "tributo" al Inca. Y así podríamos seguir con infinidad de ejemplos.

Lo cierto es que los primeros cronistas que llegaron a América buscaron desde el inicio conocer el quechua o "runasimi", que a la sazón era la lengua que hablaba la mayor parte de personas en el extenso territorio del Tawantinsuyo. Esto, en su afán por entender mejor lo que sucedía a su alrededor, pero también porque se percataron de que la única manera en que la población conquistada transmitía su historia era a través de narraciones orales, como mitos y leyendas.

Luego de varios siglos y aún con la introducción de la escritura por parte de los españoles, en nuestro país sigue siendo sumamente importante la historia oral. No solo porque desde esos tiempos las personas continuaron transmitiendo así su historia, sino también porque los historiadores actuales han encontrado una gran riqueza en los relatos orales, siendo que muchas veces se constituyen en fuentes académicas tan o más valiosas que las crónicas u otros documentos escritos.



miércoles, 5 de noviembre de 2014

ENLACE PARA REPASAR EL REALISMO EN EUROPA
http://realismoeuropeo.blogspot.com/2007/02/autores-y-obras-principales.html




lunes, 18 de agosto de 2014

Conociendo a Arguedas



Arguedas aprecia la relación entre la realidad social y diversidad, de una manera única y singular.
En el video se aprecian ambientes frecuentados regularmente por Arguedas, desde donde reforzó sus convicciones sobre los valores indígenas andinos que se debían difundir en la sociedad peruana. Hoy en día se repite como eco: “El valor de la diversidad cultural,que expresa una verdadera contribución y enriquece la vida de las personas.” (Schwartz en kymlicka: 1996: 170)
En la diversidad intercultural, están todas las sangres y todas las oportunidades: “La diversidad social mejora la calidad de vida enriqueciendo nuestra experiencia y ampliando los recursos culturales.” (Richard Falk en kymlicka: 1996).

La diversidad cultural es valiosa, en el sentido estético de que crea un mundo más interesante, porque poseen modelos alternativos de organización social que puede resultar útil adaptar a nuestras circunstancias.
Los pueblos indígenas cuyos estilos de vida tradicionales, proporcionan un modelo de relación sostenible con el entorno, un modelo de inspiración y guía para la tarea esencial de redefinir un nuevo orden mundial.
La diversidad crea otras opciones para cada individuo y amplia su ámbito de elección.

Gracias al maltrato y la discriminación de su familia paterna Arguedas pudo conocer y valorar la cultura andina.